26-05-2007

Misterios y Bellezas de Isla de Pascua

Para nadie es novedad que los moais de la Isla de Pascua son un gran misterio para la ciencia mundial, por eso el gran atractivo turístico. En cambio Palmyra, un verdadero oasis, muestra la belleza de colosales construcciones y demostración concreta del poder del Imperio Romano, parte muy importante de la historia universal. SANTIAGO.- Cada rincón del mundo tiene algún atractivo digno de visitar y dependiendo del propósito que cada persona tenga. Las ruinas son muy llamativas para muchos turistas, ya sea por la historia que significan y las respuestas que nos dan de lo que sólo leemos en los libros. Lo malo es que al parecer los antepasados fueron muy inteligentes y desarrollados o, simplemente, hicieron cosas que aún los científicos no logran encontrar una explicación.
El caso de la Isla de Pascua es uno de los más conocidos a nivel mundial, ya que aún es un misterio la construcción de los moai, por lo que se han formulado una serie de supuestos, pero ninguno comprobado.
Además del atractivo de la isla como lugar, los Moai le dan una connotación muy especial que cualquiera quiere conocer.
Las otras ruinas que tienen algo muy especial, se llaman Palmyra y se encuentran en la mitad del desierto de Siria y ha sido denominado como un oasis, ya que tiene grandes palmeras y bastante vegetación, además que sus construcciones dejan impresionado a cualquiera, no sólo por su arquitectura, sino también por los materiales que se utilizaron, entre ellos el mármol y oro.
Los seres humanos, por naturaleza nos hemos dedicado a buscarle una explicación a la existencia y de dónde salimos. Muchas ruinas tienen algunas respuestas en sus jeroglíficos y distintas manifestaciones que quedaron plasmadas en murallas y utensilios que, con el tiempo quedaron bajo tierra y que los arqueólogos han logrado rescatar.
Además de la maravilla que significa ver las ruinas, cualquiera sea, los relatos, historias y misterios que significan, resulta ser una visita más que interesante e inolvidable para cualquiera. Lo que se sabe de ellas es muy poco en comparación a lo que todavía queda encerrado en el misterio y en antiguas leyendas que las llenan de maldiciones y teorías difícil de creer.
Ahora te mostraremos los dos destinos que mencionábamos anteriormente, Isla de Pascua y Palmyra, las que encierran lo inimaginable y a veces lo "divino":
Esta isla ha sido denominada como el ombligo del mundo y aún no se sabe con certeza cómo llegó hasta donde está y de dónde provienen sus habitantes. Sí se sabe que es de forma triangular, creada por la acción de tres volcanes que se encuentran en cada vértice de la isla.
Rapa Nui pertenece a la quinta región de Chile, pero está muy dejada, por la distancia que hay con el continente. Por lo mismo es que no se consideran chilenos.
Algunos científicos aseguran que su población proviene de Nueva Guinea, otros dicen que son habitantes de la cultura pre Inca y, los más osados aseguran que son provenientes de otro planeta, es decir extraterrestres. Ninguna de estas teorías ha sido comprobada y aún está ese misterio en el tapete, lo que llama mucho la atención de los turistas.
En 1772 llegaron los primeros colonizadores holandeses y, como cuenta una leyenda, el único que sabía todos los secretos de la isla se encontraba muerto en su lecho. Por esta razón es que nunca se supo nada y hasta ahora todo es un enigma y lo más probable es que siempre lo sea.
Aunque toda la Isla significa un enigma, no hay duda que la mayor atracción turística son los moais, gigantescas esculturas de piedra, la mayoría están esculpidas en toba porosa, piedra de origen volcánica y pesan entre 8 y 12 toneladas cada una. Hasta ahora se han encontrado unas mil en total, 600 de ellas terminadas y unas 400 en distintas etapas de tallado. Estas estatuas no tienen piernas, tienen una prominente nariz, boca y frente, a ambos lados se presentan orejas alargadas.
Aún nadie ha podido aclarar cómo se construyeron los moais y cómo los llevaron hasta donde se encuentra y de espalda al mar. Algunos calculan que para hacer uno se necesitó la mano de obra de unos 30 hombres durante un año. Lo extraño es que no se sabe cómo pudieron transportarlos. Además, se dice que estos moais son los rostros de cada jefe, pero es imposible que desde que se creó la isla hasta el momento en que llegaron los holandeses hayan existido más de mil.
La teoría más loca respecto a la construcción de los moais y origen de los habitantes de la Isla de Pascua, es que fueron provenientes de otro planeta y que dominaron durante años a los oriundos del lugar. Estos extraterrestres no venían en son en paz y dicen que eran muy egocéntricos y que los moais son sus rostros que ellos mismos construyeron, pero con métodos notablemente avanzados y desconocidos por los seres humanos.
¿Qué se hicieron estos extraterrestres? Nadie lo sabe, a lo mejor se fueron por aburrimiento o encontraron algún otro lugar donde quedarse. Esta hipótesis es echada por tierra por muchos científicos y ha sido motivo de burla.
A lo mejor nunca se logre descubrir la verdad, pero ver los moai y sentir todo el enigma que la Isla significa es lo que muchos turistas no han querido perderse.
Como la economía de Rapa Nui se basa en el turismo, no es un lugar muy barato de visitar. El alojamiento va desde los 60 hasta los 800 dólares. Además, el consumo es muy costoso y los aviones no salen todos los días, sino sólo una vez a la semana.
Si quieres viajar tienes que llevar ropa más bien liviana, ya que la Isla tiene un clima bastante tropical durante todo el año.
Estas hermosas y colosales ruinas se encuentran en el medio del desierto de Siria, a más de 200 kilómetros al oriente de Damasco. Se ha denominado como un oasis, ya que gracias a aguas subterráneas se logró cultivar y tener la presencia de vegetación, especialmente grandes palmeras.
Desde que se descubrieron las ruinas de Palmyra, ha sido motivo de inspiración para muchos artistas, ya que todos quedan cautivados por el romanticismo del paraje y por su extraordinario poder evocador.
Cuando llegas a las ruinas y las recorres, todos quedan pasmados por las grandes columnas doradas y los pisos de mármol. En los siglos I, II y III d. C Palmyra vivió su apogeo y fue el momento en que se lograron construir esas obras de arte.
Los beduinos, sus habitantes, solían vivir en chozas de adobe, pero gracias al dinero que lograron con el tráfico entre Oriente y Occidente, se transformaron en adinerados comerciantes capaces de levantar semejantes construcciones de mármol y oro.
Una de las demostraciones más bellas de la arquitectura y arte que consiguieron fue el Templo de Bel, el que ha destacado por su decoración y el refinamiento de su escultura.
Estas construcciones marcaron una tendencia muy importante. Incluso hoy se pueden ver en diversos palacios de Gran Bretaña la reproducción de los diseños del milenario monolito meridional del Templo de Bel.
Algunas partes de las murallas del templo se mantienen intactas, pero otros se han hundido con el paso del tiempo. Aunque han tratado e ir restaurando, aún queda mucho por hacer y cada año se desmoronan más. Así es que, si quieres alcanzar a disfrutar la magnitud de este oasis, apúrate en programar tu viaje.
La visita a este lugar te entregará una experiencia inolvidable, la que está llena de leyendas y de partes de la historia del imperio Romano. Además de las divinidades que se supone vivieron aquí. Todo esto tiene un alto costo, ya que un tour que incluye todo puede llegar a costar unos 3 mil dólares por persona, pero lo más seguro que una vez allá no importará el dinero gastado.
Tatiana Lazzaro García
Copyright 2004 Terra Networks Chile S.A.

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